28 Ago SÍNDROME POSVACACIONAL



La Wikipedia define el síndrome posvacacional como el estado que se produce en el trabajador al fracasar el proceso de adaptación entre un periodo de vacaciones y de ocio con la vuelta a la vida activa, produciendo molestias que nos hacen responder a nuestras actividades rutinarias con un menor rendimiento. Este síndrome hace referencia a un estado de malestar genérico, con síntomas tanto psíquicos como físicos.

Ahora os hago una petición: que levante la mano el que haya vuelto esta semana al trabajo y haya sentido los síntomas de este síndrome del siglo XXI… Veo muchas manos levantadas… La mía la primera. Y las que no estén levantadas es porque lo habrán estado hace una o dos semanas, o en el mejor de los casos lo estarán el próximo lunes o al otro (ugg, envidia…).

Pues sí, todo lo bueno se acaba. Y las vacaciones no iban a ser menos. Después de unas semanas de asueto, descanso y relax, toca volver al tajo, al duro día a día. Ya sea en el campo, o en la ciudad, con un pico y una pala, tecleando delante de un ordenador, o poniéndose delante de un micrófono para darle sentido a las palabras salidas de la mente de algún creativo.

No se vosotros pero yo estoy que no me aguanto. Con el síndrome posvacacional metido hasta las entrañas. Casi no me sale ni la voz, ni te cuento si encima tengo que darle sentido a la locución, interpretar e intentar transmitir algo.

En estas condiciones lo único que me sale es ponerme a ver fotos de mis vacaciones mientras intento adaptarme a la nueva situación. Hablar como si no sintiera ni padeciera, como si mi cuerpo no sufriera. Recordar cuando estaba allí, y no aquí. Y dejar pasar el tiempo tirado. Tirado en la silla o en el suelo, pero muy tirado que es como me siento.

Ánimo amigos, dicen que se pasa en unos días.